Elige el idioma de la candidatura
La oferta suele indicar el idioma esperado. Si está escrita en inglés y el proceso es internacional, puede ser razonable presentar el CV en inglés, pero verifica las instrucciones. Mantén títulos, fechas y descripciones en un mismo idioma para que el documento sea coherente.
Traduce el sentido y conserva los nombres
Una traducción útil debe mantener el significado de tu experiencia. Los nombres de empresas, herramientas y marcas normalmente se conservan. Un cargo puede necesitar una explicación breve si no tiene equivalente directo. No transformes una titulación en una credencial extranjera que no posees.
- Comprueba títulos profesionales y términos del sector.
- Explica siglas locales si el destinatario puede desconocerlas.
- Mantén nombres oficiales de certificaciones cuando corresponda.
- Revisa cifras, unidades, fechas y nombres propios.
Revisa cualquier ayuda automática
La traducción automática puede interpretar mal una responsabilidad, un nivel de experiencia o una expresión local. Lee cada sección y, cuando sea posible, pide revisión a una persona que conozca el idioma y tu sector. Debes poder explicar en una entrevista lo que dice el CV.
Un texto gramaticalmente correcto también puede sonar poco natural. Prefiere frases directas y vocabulario profesional habitual antes que traducciones literales.
Declara tus idiomas con precisión
Distingue el idioma del documento de tu capacidad para trabajar en él. Describe tu nivel de forma honesta y añade una certificación solo si la tienes. Si utilizas una escala como A1–C2, comprueba qué significa cada nivel; no asignes uno únicamente porque hayas traducido el CV.
Revisa la versión exportada completa, incluidos encabezados y formatos de fecha, antes de enviarla.